Distancia
Duración
Desnivel +
Dificultad
Tipo bicicleta
Imagina pedalear por encima del círculo polar ártico, con días de veinticuatro horas si lo haces entre el 26 de mayo y el 19 de julio, contemplando cada tarde el sol de media noche sobre el océano ártico, acampando legalmente en cualquier lugar, en cualquier playa, cualquier pico, con unas vistas inigualables y con lugares dónde no encontrarás a nadie, ampliando así la sensación de libertad y plenitud. Este lugar son las Islas Lofoten, al norte de Noruega, y fueron para mí, el lugar más bonito que mis ojos presenciaron hasta la fecha.
Las islas Lofoten se caracterizan por enormes picos que caen directamente al mar, esto la hace muy bella pero poco accesible para la bicicleta, de forma que es casi obligatorio seguir las pocas y preciosas carreteras que existen, por lo que para visitarlas propongo una mezcla entre cicloturismo por carretera y alguna pista y senderismo de vértigo, ya que resulta imposible acceder a ciertos puntos con la bicicleta, ni si quiera a cuestas.
Más abajo expongo día a día la ruta que seguí en los cuatro días que estuve pedaleando y subiendo picos, y os dejo puntos de interés anotados por si se quiere hacer una ruta más larga, fácilmente programable con el planificador de lovelo.
Pero antes, el vídeo resumen de la escapada:
Puntos a favor / en contra
- Paisajes espectaculares
- Camping libre permitido
- Seguridad absoluta
- Muchas horas de luz en primavera-verano
- Aurora Boreal en otoño-Invierno
- País Caro
- Pocas alternativas a carreteras
- Clima cambiante primavera-verano
- Clima muy duro otoño-invierno
- Varios vuelos / Varios vuelos + Ferry
Recorrido, descripción y fotos
Día 1: Moskenes - Ryten- Ramberg
Tras aterrizar en Bodo y montar la bicicleta, mi viaje comenzó mal, no tuve en cuenta un * en los horarios del ferry y esperé más de tres horas, ya que no me dí prisa por coger el anterior ferry porque en una hora supuestamente habría otro. Tened cuidado con esto, porque llegué muy tarde a las islas y tuve que cambiar mis planes.
El ferry es muy cómodo y no se hace demasiado largo. Te deja en un pequeño puerto dónde tenemos una sala de espera con enchufes, baños y un camping justo al lado. Está junto a la única carretera que hay en esta parte sur de las islas Lofoten. Si tenemos tiempo es recomendable ir a visitar el pueblo de Å.
La carretera tiene aquí casi siempre un camino paralelo asfaltado para bicicletas. El mar queda siempre a escasos metros a la derecha y las verticales montañas a la izquierda. La bienvenida es maravillosa.
En apenas cuatro kilómetros se pasa por el inicio de la subida al pico Reinebringen, el sendero más popular de Lofoten, con unas vistas espectaculares, sin exagerar. Yo lo hice el último día, pero se podría hacer nada más llegar, cuento más sobre él en el último día.
Y pocos metros después llegamos a Reine. Primer pueblo y ya tenemos quizás la postal más famosa de las islas Lofoten. Decir que todos los pueblos son preciosos y parecidos, pero Reine es especial, por la distribución de las casas y las montañas es el que mejor ubicación tiene.

Seguimos avanzando atravesando esta zona y encontramos los primeros secaderos de bacalao, que encontraremos luego por todas partes. La verdad es que huelen muy mal, pero son muy agradables a la vista al ser algo totalmente artesanal.

La carretera se alterna con carril bici a la derecha, las cercanas y verticales montañas se van cambiando por otras más lejanas en un paisaje más abierto, con continuos lagos por paisajes siempre preciosos, pasando por algún pueblecito, aunque desde Reine no veremos un supermercado hasta Ramberg. Antes de llegar a Ramberg, llegaremos al cruce de Fredvang. Si queremos subir al Ryten para ver desde allí la playa de Kvalvika, o incluso queremos ir a la misma playa, tendremos que tomar este cruce, como yo hice.
Nada más tomar el cruce pasaremos por dos puentes altos típicos de Lofoten.

Tendremos que seguir el la carretera hasta donde veamos un cruce a la izquierda que dice Ryten, que es el nombre del sendero y pico que nos aportará una de las grandes experiencias en Lofoten. A mí me cogió la hora de dormir, que no la noche y me desvié un poco para montar la tienda y descansar, como se ve en el track. A pesar de ser Junio pasé mucho frío esa noche, hubiera sido mejor acampar en la playa Kolbeinsanden, muy cerca de allí, ya que a mí no me calentó el sol de media noche, pero veía como en la playa si que daba. La temperatura baja bastante aunque no anochezca, sin embargo, aunque parezca que no, el sol calienta, por eso lo ideal es que ninguna montaña te lo tape.
Habiendo descansado o no, en el parking podremos dejar la bici, yo le amarraba un simple candado y dejaba todo allí, no tuve ningún problema. El parking es, al menos para coches, de pago. A mí nadie me cobró nada.
El sendero es muy bonito y algo duro desde el inicio, desde la mitad ya las vistas van siendo sorprendentes. Pero desde que se ve la playa, es para mí algo especial, creo que lo más especial que vi, también fue mi primer gran punto esperado. Yo subí y volví, pero se puede alargar bajando hasta la playa, donde había al menos cinco tiendas de campaña, me hubiera gustado dormir allí, pero cargar con la bici hubiera sido demasiado duro. A esta zona se le conoce como la bahía de las ballenas, y con suerte se pueden avistar.

Desde el parking y en bicicleta de nuevo llegaremos a Ramberg, donde doy por concluida la primera etapa, que yo terminé antes por perder el ferry, pero que creo que es el lugar perfecto, pues ya llevaremos 47km y un largo sendero a las espaldas. Además, aquí tenemos supermercado y zonas de playas para acampar de forma fácil.
Día 2: Ramberg-Mannen-Uttakeliv
En Ramberg podremos desayunar y comenzar nuestro segundo día paseando por sus playas.

Por la carretera, en esta parte sin carriles bici, llegaremos siempre con el mar en la izquierda hasta Flakstad y su bonita iglesia.
Desde aquí bordearemos al completo una preciosa bahía con picos puntiagudos y algunas playas de postales.
Pasaremos por el cruce de Nusfjord, que yo no tomé, ya que lo haría a la vuelta, y seguiremos por la carretera hasta un tunel enorme donde cruzamos de una isla a otra. El túnel es desagradable, pero son unos minutos. Ya en la otra isla seguiremos hasta Leknes, nucleo más grande de Lofoten. Tanto Leknes como sus alrededores, son para mí la parte más fea del viaje. Aquí encontramos más tráfico, algunas fábricas, almacenes, varios supermercados ... precisamente lo contrario de lo que hace especial a Lofoten. Se podría evitar pasar, pero suele ser necesario si no llevas demasiada comida, ya que llevarás 30km desde Ramberg sin un sólo sitio dónde comprar pan o un refresco.
Una vez pasada esta parte más habitada tomaremos una pequeña carretera y ya todo vuelve a la normalidad ... lagos, picos, soledad, carreterita de montaña pero sin grandes subidas ... y así llegamos hasta el punto fuerte del día y otra zona mágica de Lofoten: la playa de Hauckland y sus senderos hacia el cielo para ver esta belleza de playas a vista de drone.

Hay varios senderos, yo subí al pico Mannen Haukland, que como podéis ver, es una auténtica pasada. Subí en bici la primera parte que es por carretera asfaltada y cuando llegaron los escalones, la até a una valla.
Tras bajar y descansar un poco en la playa, tomaremos una pista de grava preciosa y plana muy popular.

Esta pista nos llevará por un paisaje idílico hasta la playa de Uttakleiv, famosa por ser una de las mejores para asombrarnos con el sol de media noche. Aquí había un camping, pero la entrada era por el otro lado, es todo muy abierto, yo acampé fuera, creo de los límites del camping y usé el baño que se indica como público. Nadie me pidió ningún pago ni me dijeron nada. Aquí es donde más gente me encontré, me avisaron de la masificación de esta playa y no tuve más remedio que reirme al verla. Habría unas cincuenta personas en una playa inmensa. Acostumbrado a las playas de Cádiz, me pareció una paraíso casi solitario. Supongo que en Julio si que se llenará.

Disfruté mucho del sol de media noche y de un par de latas de cervezas que cargaba desde Leknes.
Día 3: Uttakleiv - Unstad - Refugio Slydalen
Llevaba dos días de sol alternado con algunas nubes, un tiempo estupendo, y el tercer día cambió la situación. Me levanté con un día muy nublado y amenazando lluvia. Mi idea era hacer lo que hice pero incluyendo antes la subida a otro pico, Smørdalskammen, y haciendo más kilómetros de carretera dando casi la vuelta completa a esta isla, pero tuve nuevamente que improvisar.
Fui por carretera hasta Borg (20km), donde tenía el primer supermercado para comprar pan y desayunar. Allí empezó a llover y estuve un tiempo esperando, hasta que pude seguir hacia otro punto turístico, la playa de Unstad, una enorme playa abierta popular entre surferos.

Aquí tome un café pues nuevamente llovía y el frío no se me quitaba. Luego decidí ir a explorar un sendero que transita por la costa hasta el pueblo de Eggum, pero tras un tiempo empujando la bici y viendo el tiempo, decidí volverme. En cualquier caso, este sendero no es posible realizarlo en bicicleta. Pero recomiendo visitarlo un poco o hacerlo a pie pues es muy bonito.

Volví de la playa hacia Borg por una pista al principio, para luego repetir el último tramo por carretera. Lo abrupto de toda la zona hace que haya muchas carreteras de ida y vuelta.
El día se me iba en paradas por la lluvia y decidí ir buscando el refugio que tenía apuntado para dormir. Aquí hice mi primera y única subida seria en bicicleta, pues todas son pequeñas colinas y los senderos los hice a pie. Empecé por carretera, luego pista, luego sendero, luego maderas y terminé empujando la bici sobre rocas y nieve para llegar hasta el refugio. Pero he hecho tantas brutalidades empujando la bici que esta me pareció suave, sólo el final me costó pero por la nieve, sin ésta, creo que se llega bien.
El día no había sido especialmente bueno, tuve que cambiar los planes, no pude hacer ningún sendero ni ver ninguna vista del estilo a la de los días anteriores, aunque disfruté, disfruté del día lluviso, leí, escribí ... y de repente al llegar al refugio me invadió una sensación tremenda de felicidad. Estaba allí sólo, en un refugio precioso construido para mí y otros aventureros, con leña seca, con baño, con cena ... todo gratis. Entendí como se sienten los ciclistas que a menudo acojo en mi casa, aunque en este caso no me acogía una persona, sino el pueblo de Slydalen, que es quién ha construido este refugio. Lo curioso es que hay más refugios como este, o al menos parecidos según veo en fotos.

Día 4: Refugio Slydalen - Nusjford - Reinebringen
Nuevamente me levantaba lloviendo pero feliz y agradecido a la vida. Estaba seco, con el fuego aún encendido, y con ganas de vivir otro día maravilloso.
Abandoné aquel lugar que me transportaba a "Into the Wild", pues a pesar de no estar demasiado lejos de la civilización, lo parecía. Descendí hasta Borg donde compré nuevamente pan para desayunar. Como hay pocos supermercados, los repetí.
Fui bajo la lluvia hasta Leknes, donde se me plantearon dos opciones. Ir hasta Ballstad, de donde sale un barco hasta Nusjford, pueblo que hay que visitar. Esta opción es la que tenía programada, para no repetir carretera. Pero finalmente por el horario del barco tendría que esperar y pagar además unos 30€, por lo que decidí seguir y repetir ruta hasta Nusjford. El pueblo realmente es el más bonito que ví, aunque Reine gusta más por el entorno, Nusjford es el que mejores casas de maderas en el puerto aguarda, el que más parece sacado de un cuento, un pueblecito de pescadores.

Es tan famoso que hay que pagar por visitarlo, me enteré cuando me iba, pero la chica que cobra no me quiso cobrar finalmente, creo que los ciclistas somos los "turistas pobres" o lo parecemos al menos.
Desde allí hice bastantes kilómetros hasta Reine, punto casi de inicio. Allí tenía planeado subir al Reinebringen, el pico o mirador más famoso y turístico de las islas Lofoten, pero no paraba de llover. Tomé mi segundo café del viaje en Reine, y dejó de llover pero seguí nublado. Aquí encontré muchos cicloturistas.
Luego seguí hasta el inicio del sendero, até mi bici y comencé a subir. La subida estaba llena de gente. En el Ryten apenas me encontré con 4-5 personas, es cierto que subí muy temprano, y en el mannen me encontré con más, pero no tantas como aquí, esto era una feria, el único sitio masificado que me encontré, era también Sábado, creo recordar. Si volviera a ir, subiría muy temprano.
La subida se hace pesada porque son todos escalones, más de mil, y enormes escalones de inmensas rocas subidas hasta allí por Sherpas de Nepal ... sí, yo no me explico como subieron esas piedras hasta allí.

Una vez arriba, la postal es alucinante y bien merece la pena, a pesar de la gente.

La bajada se me hizo rápida, aunque tuve agujetas por ella, y unos cuántos kilómetros después estaba esperando el ferry. Quería ducharme y lo hice en el camping que está al lado, por lo que me cobraron creo que 7€ por 5minutos, una barbaridad, pero había gastado tan poco que me permití el lujo, hacer todo el viaje de vuelta sudado no era muy apetecible.
Luego en Bodo, el cielo estaba despejado y estuve vagando con la bicicleta hasta el amanecer, cuando salía el vuelo. Visité varios puntos cercanos a la ciudad, y vi focas cerca de una playa, una bonita forma de terminar.
TIPS
Cuando ir Estamos hablando del norte de Noruega, por lo que el clima es algo a tener muy en cuenta. Por las pocas horas de luz y la cantidad de nieve no es recomendable ir entre octubre y abril, claro que esto depende de cada año y a veces en abril ya queda poca nieve y otras veces en junio aún hay mucha nieve. En cualquier caso diría que la mejor época va desde mediados de mayo hasta mediados de septiembre. Entre finales de agosto y marzo se puede contemplar la aurora y junio y julio es cuando más verde luce la isla.
Como llegar Este es uno de los inconvenientes de visitar un punto tan remoto. Norweigan y SAS son las principales compañías que vuelan a Bodo desde España con escala en Oslo. Lo ideal es volar hasta Bodo y una vez allí tomar el ferry que tarda 3'5 horas, pero es gratis para pasajeros y bicicletas. Otra opción es volar a Leknes, que será más caro, o volar a Narvik , y visitar las islas desde aquella parte por tierra, ya sea con algunos días de bicicleta o tomando un bus. Ver Horarios
Presupuesto Estamos ante uno de los países más caros del mundo, sin embargo, acampando por libre y tirando de supermercados se puede visitar de forma muy económica. Yo gasté 10€ al día. El vuelo me costó 200€ + 70€ bicicleta. TOTAL: 320€
Agua Hay agua corriendo por todos sitios, que corre de forma natural, por lo que aquí no hay fuentes o manantiales específicos. Se puede coger agua de las montañas con las precauciones oportunas. También hay baños públicos cada cierto tiempo y supermercados dónde coger agua. Yo no tuve ningún problema y sólo llevaba una botella, al estar entre diez y veinte grados bebí poca agua.
Supermercados En general hay pocos supermercados porque la isla está poco habitada y tiene pocos pueblos, pero planificando bien la ruta no nos veremos desabastecidos.
Restaurantes Hay restaurantes en los pueblos, pero para mí, los precios son prohibitivos (9-11€ por una cerveza). Sólo tomé un café en dos ocasiones porque necesitaba calor y electricidad. Me costaron sobre unos 4€ cada café.
Tráfico Sólo debes preocuparte por el tráfico en temporada alta (Julio-Agosto). En algunas partes existe carril bici junto a la carretera principal, pero en otras partes te será obligatorio compartirla con autobuses, caravanas y otros vehículos turísticos si vas en temporada alta. Por eso para mí, el mejor mes en Junio, donde ya encontrarás gente, pero no será un problema.
Camping En Noruega puedes acampar dónde quieras siempre que lo hagas a más de 150 metros de la propiedad habitada más cercana. Esto facilita mucho las cosas, por eso la mejor opción es hacer camping libre cada día.
Refugios En las islas Lofoten hay bastantes refugios de libre acceso, algo maravilloso. Yo dormí una noche en uno, y aunque me costó llegar, fue un regalo. Limpio, precioso, gratis y todo para mí. Puedes comprobar dónde hay refugios en el mapa del final.
Alojamientos Los alojamientos, como todo en Noruega, son muy caros, pero si sois unos cuántos podéis buscar cabañas que suelen salir sobre unos 80-100€ para cuatro personas la noche.
Aviso Los tres senderos que hice y que se describen en la ruta no son aptos para personas con miedo a las alturas. Las paredes son verticales y dan una impresión tremenda, aunque eso les da más belleza aún.
PUNTOS MÁGICOS
- Reine
- Ryten
- Kvalvika Beach
- Hauckland Beach
- Manne Hauckland
- Uttakleiv Beach
- Unstad Beach
- Refugio Slydalen
- Nusjford
- Reinebringen
MAPA TURÍSTICO